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Mitos, leyendas y tradiciones de los pueblos de America

Mitos y leyendas Hopi

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 MITOS Y LEYENDAS HOPI

 

     Los indios Hopi "los amantes de la paz", son un pueblo eminentemente religioso. Celebran múltiples ceremonias en honor a la lluvia que hace crecer sus cosechas. Su mitología es politeista, fuertemente influida por el culto a sus ancestros y con fuertes dosis de idolatría hacia los poderes deificados de la naturaleza (cielo, sol, luna, fuego, lluvia y tierra).

 

     El término Hopi proviene de la contracción de "Hópitu" (Los pacíficos) o de "Hópitu-shínumu" (el pueblo pacífico). Su lengua es un dialecto del Shoshon y se afincaron al noroeste del actual estado de Arizona, repartidos en seis poblados. Su primer contacto con el hombre blanco fue con los españoles en 1540.


     El gobierno de los Hopi consiste en un concilio de ancianos de clan y jefes de fraternidades religiosas. Entre ellos se nombra un jefe portavoz y un jefe de guerra, pero nunca existió la figura de un jefe supremo de toda la tribu. Siguiendo sus costumbres ancestrales, las actividades se repartían entre los diferentes clanes; de esa forma un clan controlaba a los guerreros, otro a los sanadores, otro observaba el sol y los astros y elaboraba el calendario, etc. Cada poblado tenía un jefe cuyo cargo era hereditario y que se encargaba de organizar el necesario trabajo en común.

 

     Su mitología viene heredada de un remoto pasado. Adoran a un importante número de deidades sobrenaturales, asociadas a la naturaleza. Nunca tuvieron el concepto de un espíritu supremo único al estilo de un dios monoteista, ni siquiera aunque aceptaron parte de las enseñanzas cristianas que les trajeron los misioneros españoles. Sus dioses principales son La Madre Tierra y el Padre Cielo, creadores de las diferentes razas de los hombres así como de los animales, a los que consideran de forma muy especial como amigos y aliados. Ambas deidades tuvieron varios nombres y formas, la madre tierra era frecuentemente representada por una araña mientras que el padre cielo era representado por un halcón o un águila, al igual que recibía nombres como "padre fuego" o "padre germinador".

 

     Su sociedad religiosa está fuertemente arraigada en torno a los respectivos clanes religiosos de cada tribu, existiendo en cada clan un hombre y una mujer que representan los guardianes del conocimiento ancestral de los antepasados. Es fácil por tanto que haya sutiles diferencias entre las doctrinas religiosas de cada pueblo Hopi, pero todas ellas coinciden en los aspectos más fundamentales variando sólo en concepciones menores. Ese secretismo protector hacia sus creencias, y los diferentes conocimientos que cada tribu transmite a los suyos, nos hace suponer que lo que los antropólogos y estudiosos de culturas indias han podido averiguar, quizás no sean tanto las genuinas creencias Hopi como una serie de historias que ellos han querido contar a los curiosos mientras mantenían en el mas absoluto secreto sus mas sagradas doctrinas.

 

     Muchas de esas leyendas centran el origen de la creación en torno a Tawa o Taiowa, el Espíritu del Sol. Tawa formó el primer mundo a partir del vacío infinito (Topkella), y creó a us primeros habitantes. De aquí vendría la tradición de consagrar a los hijos recién nacidos al sol solicitando su bendición.  Otras historias narran que Tawa creó primero a Sotuknang, a quien llamó su sobrino. Entonces Taiowa envió a Sotuknang a crear los 9 universos de acuerdo a su plan, y fué su sobrino el que creó a la Gran Madre Araña. Esta deidad femenina arácnida actuaba como mensajera, y era la intercesora entre los seres humanos y los dioses. En una tercera versión de estas leyendas Hopi sobre la creación, se cuenta que la vida fué creada por dos espíritus femeninos, el del Este y el del Oeste, mientras el Sol contemplaba la creación.

 
     Masauwu, el hombre esqueleto, era el Espíritu de la Muerte y el Guardián del Fuego. También era el maestro del mundo inmediato superior, el "cuarto plano", y era el encargado de recibir a los seres cuando morían y accedían al mas allá. Masauwu es representado con una máscara que oculta su rostro, pero según las diferentes creencias Hopi, en algunas ocasiones bajo la máscara hay un rostro apuesto adornado de joyas mientras que en otras ocasiones hay un rostro temible y sangriento. De cualquier forma y a pesar de su identificación con la muerte y su proceso, a Masauwu se le asocian también características benévolas. Una de esas leyendas cuenta que fué Masauwu el que ayudó a los Hopi a asentarse en sus tierras (Oraibi) y les concedió la capacidad de cultivar la tierra. Para los Hopi, el maiz es el centro de su vida, tanto física como espiritualemente, representa su sustento básico al tiempo que es el mas importante elemento ceremonial en sus rituales y ofrendas. El maiz contiene para ellos a la Gran Madre en su sentido mas profundo, transmutándose el espíritu en el maiz que los hombres comen y se transforma en su propia carne al igual que la madre leche se transforma en la carne de los niños.


     Otro importante elemento en la mitología Hopi son los Kachinas, espíritus menores que representan y gobiernan distintos aspectos del mundo material. Hay cientos de Kachinas, representando aspectos tan variados como frutas, animales, estrellas, la lluvia, e incluso a otras tribus y a espíritus de sus antepasados. La leyenda cuenta que durante una terrible sequía, los Hopi escucharon cánticos que provenían de las montañas. Subieron al pico mas alto a investigar el origen de esos cánticos y se encontraron a los Kachinas danzando, estos volvieron con los indios a su tribu y estuvieron con ellos durante seis meses, durante los cuales les enseñaron nuevas formas de cultivo. Tras una ceremonia de baile a principios de agosto, los kachinas volvieron a sus montañas durante seis meses. Desde entonces se estableció un ciclo vital para el sostenimiento de la vida, cada seis meses los Hopi realizan una fiesta especial en honor a los Kachinas en la que se baila invocando a la lluvia, ya que creen firmemente que los kachinas les visitan en forma de nubes de lluvia.

 
     Otro importante hecho en las leyendas Hopi es el referente a los cuatro mundos. Según las historias, la Tierra que actualmente habitamos sería el 4º mundo de los creados por Tawa. En los tres anteriores sus habitantes se alejaron de los planes de Tawa, se volvieron desobedientes, sin vivir en armonía, no respetaron las reglas morales de conducta y lucharon unos contra otros sumiendo sus mundos en el caos. Aquellos que sí respetaron las normas fueron conducidos al siguiente mundo conducidos por la mujer araña, mientras que lo sucedido con el resto de habitantes de esos antiguos mundos varía según las diferentes historias. En algunas leyendas aquellos mundos fueron destruidos por Tawa, mientras que en otras fueron abandonados a su suerte.

 

     De la misma forma, existen dos formas de narrar el inicio de la vida en este 4º mundo. La primera versión cuenta que la Mujer Araña plantó una caña que brotó en un lugar llamado "Sipapu", el cual sitúan los Hopi en el Gran Cañón del Colorado. La raza humana fue generada a partir de la tierra, emergiendo trepando por el bambú desde el mundo anterior a este. La otra versión dice que Tawa destruyó el tercer mundo con un gran diluvio. Antes de la inundación, la Gran Madre Araña resguardó a los justos en cañas huecas que fueron usadas como barcas, diciéndoles que fueran navegando de isla en isla hacia el este hasta que llegaron a las costas montañosas del 4º nuevo mundo.
 
    Tras su llegada a este mundo, los Hopi se dividieron y comenzaron una serie de largas migraciones, fundando y abandonando poblados pero dejando siempre marcas en las piedras para dejar constancia de que estuvieron allí. Cada grupo adoptó un nombre de clan basado en símbolos recibidos a lo largo de sus viajes. Con el tiempo, los clanes fueron juntándose y separándose con otros clanes, al igual que habían hecho en los tres mundos anteriores desde el principio de los tiempos. Estas migraciones les llevaron a tierras tan lejanas como el norte helado y el sur tropical, en donde algunos de ellos, según sus creencias, pudieron renegar de sus ancestros Hopi y formar pueblos como Aztecas y Mayas. Tras estas largas migraciones, los Hopi que continuaron con sus tradiciones regresaron y se establecieron definitivamente en su tierra del noreste de Arizona, lo que ellos llaman Oraibi.

  

    Según una de sus mas importantes leyendas, los Hopi fueron finalmente conducidos al actual territorio, al este del Rio Colorado, por tres profetas, que les dijeron que no debían cruzar el rio en dirección oeste hasta que ellos volvieran de nuevo. El caracter semidesértico del terreno hacía que su supervivencia estuviese fuertemente condicionada por las lluvias, por lo que aprendieron a invocarla a través del poder de la devoción y la plegaria, como forma de no olvidar que el conocimiento y la fe en su creador les había salvado de la destrucción del tercer mundo y les había conducido hasta el cuarto.  

 

     Como vimos antes, según la tradición fué Masauwu el que les concedió el dominio de sus tierras a los Hopi, pero también les dijo que esperasen el regreso del "Hermano Blanco Perdido", llamado en su lengua el Pahana. El Pahana se dirigió hacia el este al comienzo de las migraciones y las profecías dicen que algún dia regresará, vestido de rojo, y que su regreso traerá una nueva era de paz y armonía en el que la maldad será destruida. Por esa razón los Hopi son enterrados mirando hacia el este, esperando la llegada del Pahana.

 

     Resulta cuanto menos curioso la tremenda similitud del mito del Pahana con el Quetzalcoatl Azteca, especialmente cuando una de las representaciones divinas de los Hopi, Awanyu, es también una serpiente emplumada (a veces también representada con cuernos). De hecho y al igual que los aztecas, los Hopi también pensaron inicialmente que los conquistadores españoles, primeros hombres blancos con los que tuvieron contacto, indicaba el regreso del hermano perdido, pero al contrario que aquellos, desconfiaron y sometieron a los españoles a una serie de pruebas para verificar su autenticidad y origen divino. Naturalmente los conquistadores no pasaron las pruebas así que los Hopi les rechazaron. 

 

     Los rituales Hopi son extraordinariamente complejos y largos y se realizan rodeados de una gran parafernalia de ídolos, altares y objetos dedicados principalmente a los antepasados y a los grandes poderes de la naturaleza. El calendario ceremonial Hopi está dividido en dos partes, relacionado como vimos con el ciclo vital de los Kachinas. Los festivales tienen 9 días de duración, de los cuales los 8 primeros están dedicados a ritos privados que se realizan en estancias dedicadas a tal fin y el 9º dia se realiza una ceremonia pública con danzas rituales. Cada seis meses tiene lugar un gran festival, organizado por una determinada fraternidad religiosa y se acompaña de algunos actos menores de preparación que tienen lugar durante los 20 dias anteriores. Cada 4 años tiene lugar una ceremonia especial de iniciación y cada dos años celebran un festival llamado "Danza de la serpiente y la flauta", cuyo lugar de celebración va alternándose entre las diferentes tribus. De enero a junio los festivales tienen lugar con los participantes portando máscaras (en honor a los Kachinas) mientras que de agosto a diciembre se realizan con el rostro descubierto.

 

     No queremos terminar esta breve reseña sobre las complejas leyendas de los Hopi sin mencionar sus profecías, transmitidas oralmente desde el principio de los tiempos. Hay bastantes y mas adelante las analizaremos mas en profundidad en un artículo para nuestra sección de profecías, pero es muy destacable lo que mencionan con respecto al próximo final de la cuarta era para entrar a la quinta: 

  •  Si cavamos las profundidades de la Tierra en busca de riquezas, estamos invitando al desastre.
  •  Cercano el dia de la purificación, grandes hilos surcaran el cielo tejiendose como telarañas   
  •  Un contenedor de cenizas caerá desde el cielo, arrasará la Tierra y hará hervir los océanos